¿Le Mans o F-1, dónde está la vanguardia tecnológica?
Martes, 17 de Junio de 2008 - Publicado por raymond en : Competición, Curiosidades , trackback
Max Mosley está empeñado en que la F-1 y el deporte del automóvil en general deben dar ejemplo y apostar por tecnologías verdes. Este año, la gasolina de F-1 lleva una ínfima mezcla de biocombustible y el próximo año será autorizado un recuperador de energía. Sin embargo, la categoría que se tiene como la vanguardia tecnológica de la automoción –y con este argumento justifia los desmesurasos dispendios- puede que, encorsetada por los reglamentos, no sea tan avanzado y que Le Mans le pase la mano por la cara.
Lo he recordado estos días repasando algunos datos sobre las 24 Horas de Le Mans para darme cuenta de que ha sido en la gran prueba francesa donde se han ido introduciendo más novedades, donde se han probado más cosas y sobre todo donde se han efectuado más adelantos. Sin ir más lejos, el Audi ganador de las 24 Horas de este año llevaba una nueva generación de biocombustible puesta a punto por Shell y que podíamos denominar sintético puesto que el “bio” procede de biomasa, a partir de la te tecnología bautizada como “Biomasa to Liquid” o BTM.

Este año, por ejemplo, todos están pendientes del tremendo duelo que mantendrán Audi y Peugeot por la victoria, ambos equipados con motores turbodiesel, el tipo de propulsor que Audi ha impuesto por en las últimas dos ediciones de la carrera…. pero la primera participación de un motor diesel se remonta a 1949 cuando los hermanos Jean y Jacques Delettrez alinearon un coche movido por un motor diesel de 4,4 litros y 6 cilindros…. que abandonó a media carrera por quedarse sin combustible. Repitieron los dos años siguientes pero sin fortuna. En 1950 hubo un segundo coche diesel, un MAP, siglas que correspondían a la Manefacture d’Armes de París que quería demostrar la viabilidad de los motores diesel para mover los armones de artillería. El motor en un boxer bicilíndrico de 5 litros y dos tiempos ayudado por un compresor y situado en posición central (algo inédito en un sport)…. otro tipo de motor, el de 2 tiempos, que jamás ha corrido en F-1.

Otra innovación importante en lo que a motores se refiere la constituyó en 1965 la presencia del Rover-BRM, un coche construido por la firma de F-1 BRM alrededor de una turbina a gas realizada por General Electric, con Graham Hill al volante que pariticipó y acabó en dos ocasiones, la primetra de ellas en 1963 fuera de concurso porque el reglamento no los preveía.
Otra innovación espectacular, el motor rotativo Wankel que Mazda se empeño en utilizar en Le Mans y que consiguió llevar al triunfo en 1991. Fue la primera y única victoria de un motor no convencional en la prueba.
Y en 1998 el constructor americano Panoz presentó un coche híbrido, el primer híbrido en la historia de Le Mans. Además, tenía un sistema de recuperación de energía en las frenadas para recargar las baterías.
Desgraciadamente el peso de las baterías le restaba competitividad y tras comprobar en la jornada de tests de Le Mans que estaba bastante por detrás de los Panoz originales, se abandonó el proyecto.
Por el mismo tiempo Chrysler realizó un biplaza denominado Patriot con el fin de participar en Le Mans. El coche recurría a un acumulador de energía cinética en forma de Flywheel, un gran volante de inercia situado bajo el piso del coche. El proyecto fue asimismo abandonado pero oficialmente por razones de seguridad. En caso de accidente, el volante motor podría transformase en un proyectil sin control.
Este año, los Audi han apostado por el biodiesel, pero ya en temporadas anteriores hubo algún pequeño equipo francés que apostó por combustibles bio como el Diester.
Como se ve, en Le Mans se han dado muchas innovaciones en lo que a motores se refiere.


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